Querida mamá:
Recibir un diagnóstico de diabetes durante el embarazo puede generar miedo, incertidumbre y muchísimas dudas. Tal vez hayas escuchado historias alarmantes, consejos contradictorios o información en redes sociales que solamente aumentan la angustia.
Respira profundo.
No estás sola.
La gran mayoría de las mujeres con diabetes durante el embarazo pueden tener bebés sanos y embarazos exitosos cuando cuentan con acompañamiento médico adecuado, información basada en evidencia científica, un tratamiento correctamente realizado y por supuesto compromiso para llevar a cabo todas las intervenciones que la ciencia ha demostrado mejora los resultados alrededor del nacimiento. Esta guía fue creada por mí especialmente para ti.
Mi objetivo es ayudarte a entender tu enfermedad de forma clara, amorosa y sencilla, romper mitos peligrosos, disminuir el miedo al uso de insulina y darte herramientas prácticas para cuidar tu salud y la de tu bebé. Porque cuando entendemos lo que ocurre dentro de nuestro cuerpo, dejamos de vivir el embarazo desde el miedo y comenzamos a vivirlo desde el conocimiento, la tranquilidad y el autocuidado.
Dra. Virginia Medina Jiménez
¿Qué es la diabetes durante el embarazo?
La diabetes es una enfermedad del metabolismo caracterizada por niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre. La glucosa es una fuente indispensable de energía para nuestro organismo y proviene principalmente de los alimentos que consumimos. Para que la glucosa pueda entrar a las células y ser utilizada como energía, el cuerpo necesita una hormona llamada insulina, producida por un órgano llamado páncreas. La insulina funciona como una “llave” que abre la puerta de las células para permitir la entrada de la glucosa. Cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o cuando la insulina no funciona adecuadamente, la glucosa se acumula en la sangre y aparece la hiperglucemia. Durante el embarazo existen dos grandes grupos de diabetes:
-
Diabetes pregestacional
Es aquella que ya existía antes del embarazo o que se diagnostica antes de las 20 semanas de gestación. Puede ser:
- Diabetes mellitus tipo 1
- Diabetes mellitus tipo 2
-
Diabetes gestacional
Es aquella que aparece por primera vez durante el embarazo, generalmente en el segundo o tercer trimestre. En muchos casos desaparece después del nacimiento del bebé; sin embargo, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 en el futuro.
¿Por qué aparece la diabetes gestacional?
Durante el embarazo, la placenta produce múltiples hormonas indispensables para el crecimiento y desarrollo del bebé. Sin embargo, algunas de estas hormonas disminuyen la efectividad de la insulina materna, fenómeno conocido como resistencia a la insulina. Como consecuencia:
- La glucosa se eleva en sangre.
- Pasa en exceso al bebé.
- El páncreas fetal produce más insulina.
- El bebé comienza a almacenar más grasa.
Por eso los bebés de madres con diabetes mal controlada pueden presentar crecimiento excesivo y alteraciones metabólicas.
¿Cuáles son los riesgos de un mal control de glucosa durante el embarazo?
Riesgos maternos
- Preeclampsia
- Hipertensión arterial
- Polihidramnios
- Parto pretérmino
- Hemorragia obstétrica
- Parto distócico (el bebé se puede atorar en el canal de parto)
- Cesárea
- Mayor riesgo cardiovascular futuro
Riesgos para el bebé
- Crecimiento excesivo fetal
- Restricción del crecimiento fetal
- Malformaciones congénitas
- Hipoglucemia neonatal
- Dificultad respiratoria
- Muerte fetal
- Alteraciones metabólicas y cardiovasculares futuras
- Mayor riesgo de obesidad y diabetes en etapas posteriores de la vida
Programación fetal: el impacto de la glucosa en el futuro del bebé
Actualmente sabemos que la salud metabólica durante el embarazo influye profundamente en la salud futura del bebé. Las glucosas elevadas durante la gestación pueden “programar” al bebé para desarrollar en etapas posteriores de la vida:
- Obesidad
- Resistencia a la insulina
- Diabetes mellitus tipo 2
- Hipertensión arterial
- Enfermedades cardiovasculares
- En las mujeres: Síndrome Ovárico Metabólico Poliendócrino (Antes conocido como Síndrome de Ovarios Poliquísticos)
Por eso el control de la glucosa no solamente impacta el embarazo actual, sino también la salud futura de tu hijo y ¡tu hijo a sus futuras generaciones!.
¿Cómo se diagnostica la diabetes gestacional?
El método diagnóstico más utilizado es la curva de tolerancia oral a la glucosa. (Acudes en ayuno de 8 horas al laboratorio, te toman tu glucosa y te dan a tomar un botecito bien dulce con azúcar). En mujeres de alto riesgo para diabetes gestacional (familiares directos con diabetes, obesidad en el embarazo actual, antecedente de diabetes gestacional, etc) este estudio se debe solicitar en la primer consulta de embarazo, si resulta negativo el estudio o si no se cuenta con ningún factor de riesgo de los previamente mencionados, se realiza a TODAS las mujeres embarazadas a las 24-28 SDG.
La prueba más frecuente es:
- Curva de 75 gramos
- Medición en ayunas
- Medición a la hora
- Medición a las 2 horas
Valores diagnósticos:
- Ayuno ≥92 mg/dl
- 1 hora ≥180 mg/dl
- 2 horas ≥153 mg/dl
Con esta estrategia de tamizaje 1 valor alterado hace el diagnóstico de diabetes.
Existen otras estrategias de tamizaje. La prueba de 2 pasos con 50 gr de glucosa… si sale el valor <140 mg/dl se considera negativa… si sale ≥140 mg/dl se vuelve a dar una carga de glucosa ahora de 100 gr y se toman 4 veces la glucosa:
Valores diagnósticos:
- Ayuno ≥95 mg/dl
- 1 hora ≥180 mg/dl
- 2 horas ≥155 mg/dl
- 3 horas ≥140 mg/dl
Con esta estrategia de tamizaje 2 valores alterados hacen el diagnóstico de diabetes.
Metas de glucosa durante el embarazo
Las metas glucémicas más utilizadas son:
Glucometría capilar (con el glucómetro y el piquetito en el dedo)
- Ayuno: menor de 95 mg/dl
- 1 hora después de alimentos: menor de 140 mg/dl
Monitoreo continuo de glucosa (FreeStyle Libre, sensor que va en el brazo y con el celular detectas los valores de glucosa)
- Tiempo en rango: >70%
- Rango objetivo: 63-140 mg/dl
- Tiempo bajo rango: mínimo posible
La piedra angular del tratamiento
El tratamiento de la diabetes durante el embarazo se basa en cuatro pilares fundamentales:
- Alimentación adecuada
- Actividad física
- Automonitoreo de glucosa
- Tratamiento farmacológico o uso de medicamentos cuando es necesario
Nutrición durante el embarazo con diabetes
La alimentación es una de las herramientas más importantes para mantener una glucosa adecuada. Toda mujer embarazada con diabetes debe contar con un plan nutricional individualizado diseñado por profesionales de la nutrición capacitados (no es suficiente “no comas pan o comida rápida”). El objetivo NO es “dejar de comer”.
El objetivo es:
- Elegir mejores alimentos
- Distribuir adecuadamente carbohidratos
- Evitar azúcares simples
- Disminuir ultraprocesados y procesados
- Consumir proteínas de alto valor biológico
- Favorecer grasas saludables
- Todo esto de acuerdo con tu economía, tus gustos, tus horarios y la energía que gastas con tu rutina diaria, la cual contempla tus actividades y ejercicio
Ejercicio durante el embarazo
La Organización Mundial de la Salud recomienda aproximadamente 150 minutos semanales de actividad física durante el embarazo en mujeres sin contraindicaciones. El ejercicio:
- Mejora la sensibilidad a la insulina
- Disminuye glucosas
- Mejora la función de la placenta
- Ayuda al control de peso
- Disminuye ansiedad y estrés
- Promueve la salud mental
Una recomendación muy útil es caminar 10 minutos después de cada alimento. Recuerda que el ejercicio debe tener 3 elementos: fuerza, resistencia y aeróbico (cardiovascular).
Insulina durante el embarazo
La insulina NO es un castigo.
Uno de los mayores mitos es pensar que usar insulina significa que “fracasaste”. Eso es completamente falso. La insulina es una herramienta médica que ayuda a proteger tu salud y la de tu bebé. La Asociación Americana de Diabetes recomienda la insulina como tratamiento farmacológico de primera línea durante el embarazo cuando la dieta y el ejercicio no son suficientes. La insulina no causa ceguera.
Las complicaciones asociadas a la diabetes aparecen por el descontrol prolongado de la glucosa, no por la insulina.
Tipos de insulina
Insulinas ultrarrápidas
- Lispro
- Aspart
Características:
- Transparentes o cristalinas
- Se aplican de 5 a 15 minutos antes de comer
- Actúan rápidamente
Insulina regular
- Se aplica aproximadamente 30 minutos antes de los alimentos
- Tanto las insulinas rápidas como las ultrarrápidas se pueden administrar en la mañana, a mediodía y por la noche
Insulina NPH o de acción intermedia
- Aspecto lechoso
- Acción intermedia
- Frecuentemente utilizada durante la noche y las mañanas
Insulinas de acción prolongada
- Glargina
- Detemir
Características:
- Acción prolongada
- No deben mezclarse con otras insulinas
La única insulina que no se recomienda durante el embarazo es la Glulisina (por no contar con datos suficientes sobre su seguridad). Recuerda que la insulina no atraviesa la placenta, por lo que no genera daños al bebé. El esquema exacto que tú necesitas lo calculará tu médico dependiendo de tu peso, las semanas de embarazo que tengas y otros factores, como tu hoja de automonitoreo o registro de glucosas.
Si tu médico te indica mezclar las insulinas para administrarlas en un mismo piquete, recuerda un tip E-L-E-M-E-N-T-A-L: primero carga la insulina que sea cristalina o transparente (rápida o ultrarrápida) y después carga la insulina intermedia o lechosa, para lograr una adecuada homogenización de la insulina.
Hipoglucemia
La hipoglucemia significa glucosa baja.
Se considera generalmente una glucosa menor de 70 mg/dl.
Síntomas frecuentes
- Hambre intensa
- Sudoración
- Temblor
- Ansiedad
- Debilidad
- Visión borrosa
- Dolor de cabeza
¿Qué hacer? En cuanto tengas esos síntomas, revisa tu glucosa con el glucómetro (no vale adivinar que, porque tienes temblor o ansiedad, ya tienes hipoglucemia… ¡hay que medir la glucosa!). Consume carbohidratos de rápida absorción:
- Medio vaso de jugo
- Medio vaso de leche entera
- 1 cucharada de azúcar disuelta en agua
- 1 cucharada de miel disuelta en agua
- Vuelve a revisar la glucosa 15 minutos después.
- Si no mejora, repite el procedimiento hasta 3 veces.
Conservación correcta de la insulina
- Mantener refrigerada entre 2 y 8 °C
- Nunca congelar
- Guardar en la parte baja del refrigerador (nunca en la puerta, porque la temperatura varía)
- No exponer al calor
- Una vez abierta, dura aproximadamente 28 días (se recomienda rotular el frasco para saber cuándo se abrió y cuándo se cumplen los 28 días)
- Verificar siempre que no tenga escarcha, cristales ni haya cambiado su color original
Aplicación correcta de insulina
Sitios de aplicación
- Abdomen (evita la zona cercana al ombligo o periumbilical)
- Brazos
- Muslos
- Glúteos
La zona ideal suele ser el abdomen, ya que su absorción es más uniforme y rápida.
Recomendaciones importantes
- Rotar sitios de aplicación
- No reutilizar agujas
- No aplicar sobre bolitas o endurecimientos
- No dar masaje posterior
Lo más recomendable es utilizar siempre la misma zona del cuerpo, pero cambiando ligeramente el punto exacto de aplicación (aproximadamente uno o dos dedos de distancia del sitio previo).
La aplicación adecuada de la insulina ayuda a que el medicamento funcione mejor, disminuye molestias y reduce el riesgo de complicaciones.
Antes de aplicar la insulina
- Lava perfectamente tus manos con agua y jabón.
- Verifica siempre que la insulina sea la indicada y revisa su fecha de caducidad.
- Limpia la tapa del frasco o la piel con una torunda ligeramente humedecida con alcohol y espera a que el alcohol se evapore completamente antes de aplicar la inyección.
- Utiliza siempre jeringas y agujas estériles de un solo uso. Nunca reutilices agujas, jeringas ni lancetas.
Técnica correcta de aplicación
- Realiza un pequeño pliegue de piel (“pellizquito”) utilizando los dedos pulgar, índice y medio, para evitar que la inyección quede demasiado profunda o intramuscular.
- Introduce la aguja:
- A 45° cuando la aguja mide más de 5 mm.
- A 90° cuando la aguja mide menos de 5 mm.
- Inyecta lentamente la insulina.
- Cuenta aproximadamente 10 segundos antes de retirar la aguja para evitar pérdida del medicamento.
- Retira la aguja y suelta el pliegue de la piel.
- No des masaje ni coloques fomentos calientes o fríos sobre la zona de aplicación.
Preparación de la insulina en jeringa
Si utilizas insulina intermedia o NPH (aspecto lechoso):
- Rota suavemente el frasco entre las palmas de las manos aproximadamente 10 veces.
- Nunca agites vigorosamente el frasco ni permitas que se forme espuma.
Cómo cargar la insulina
- Aspira aire con la jeringa hasta la cantidad de unidades que vas a utilizar.
- Introduce ese aire al frasco para facilitar la extracción.
- Voltea el frasco hacia arriba y carga la dosis indicada, evitando burbujas de aire.
Cuando se mezclan dos tipos de insulina
El orden es muy importante:
- Introduce aire en la insulina intermedia (NPH o “lechosa”) sin extraerla.
- Introduce aire en la insulina rápida o transparente.
- Carga primero la insulina rápida (transparente o cristalina).
- Después carga la insulina intermedia (NPH o lechosa).
Regla importante: siempre se carga primero la insulina transparente y después la insulina lechosa.
Tipos de agujas y jeringas
Se recomienda utilizar agujas cortas, idealmente de 4 mm, ya que suelen ser más cómodas y seguras. Existen agujas de 6, 8 y 13 mm, pero se prefiere la menor longitud posible.
Las jeringas pueden variar según la cantidad de insulina:
- Jeringa de 0.3 ml (30 unidades): cada rayita equivale a ½ unidad.
- Jeringa de 0.5 ml (50 unidades): cada rayita equivale a 1 unidad.
- Jeringa de 1 ml (100 unidades): cada rayita equivale a 2 unidades.
Conservación de la insulina
- Una vez abierto el frasco, generalmente dura 28 días.
- Guárdala en la parte baja del refrigerador.
- La insulina NPH debe sacarse del refrigerador aproximadamente 15 minutos antes de aplicarse.
Horarios importantes
- Las insulinas rápidas suelen aplicarse aproximadamente 30 minutos antes de los alimentos.
- Las ultrarrápidas generalmente se aplican de 10 a 15 minutos antes de comer.
- Las insulinas de acción prolongada NO deben mezclarse con otras insulinas.
- Se recomienda que el tiempo que tardas en ingerir tus alimentos sea de aproximadamente 20 minutos.
Desecho seguro del material
Todas las agujas, jeringas y lancetas deben desecharse en un recipiente especial para objetos punzocortantes. Nunca deben tirarse en la basura común.
Automonitoreo de glucosa
El automonitoreo permite:
- Ajustar tratamientos
- Detectar hipoglucemias
- Detectar hiperglucemias
- Evaluar respuesta a alimentos y al ejercicio
- Disminuir complicaciones
Registrar las glucosas en una libreta es de enorme utilidad. Los valores que más nos importan a los doctores son: glucosa en ayunas < 95 mg/dl (antes del alimento) y glucosa postprandial a la hora del alimento < 140 mg/dl (después del alimento). Tu médico te indicará con qué frecuencia registrar tus cifras de glucosa; recuerda que para sacar 10 en el examen y poder concluir que estás controlada se requiere un 80% de control en tus valores de glucosa.
Es importante cambiar constantemente el sitio de punción de los dedos y evitar pinchar directamente el pulpejo, para disminuir dolor y lesiones.
La hemoglobina glucosilada es una muestra de laboratorio que nos dice cómo ha estado tu glucosa en los últimos 3 meses; no obstante, NO sustituye el automonitoreo de glucosa, ya que los cambios propios del embarazo pueden disminuir su precisión, por lo que se considera un estudio complementario. Se debe buscar mantener su valor por debajo de 6%.
Otros medicamentos
La metformina es uno de los medicamentos más utilizados para tratar la diabetes; sin embargo, se considera un medicamento de segunda línea para su uso durante el embarazo, ya que, si bien se considera segura, sí atraviesa la placenta y puede disminuir la velocidad de crecimiento de tu bebé. El médico decidirá si utilizarla o no dependiendo de tus características individuales.
El myo-inositol tiene beneficios específicos en mujeres con diabetes gestacional ya diagnosticada, como la reducción significativa de las cantidades de insulina necesarias para controlar la glucosa, ya que disminuye la resistencia a la insulina y mejora el control de la glucosa. También reduce el crecimiento fetal excesivo y el grosor de la grasa del bebé, así como el riesgo de glucosa baja en el recién nacido. Se utiliza como complemento al tratamiento estándar (dieta saludable, ejercicio y, en caso necesario, insulina). Sus beneficios se observan aproximadamente dos meses después de iniciar el tratamiento.
Lactancia materna y diabetes
La lactancia materna ofrece beneficios extraordinarios:
- Disminuye riesgo de obesidad infantil
- Disminuye riesgo de diabetes futura
- Mejora vínculo madre-bebé
- Favorece recuperación materna
- Disminuye riesgo cardiovascular
- Disminuye el riesgo de cáncer de mama y de ovario en la mujer
- Mejora la inmunidad del bebé ante enfermedades respiratorias, gastrointestinales, etc.
Riesgo futuro de diabetes tipo 2
La diabetes gestacional incrementa hasta 10 veces el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 a lo largo de la vida, con una prevalencia acumulada aproximada del 50-60%. Esto significa que, de cada 10 mujeres que presentaron diabetes gestacional durante el embarazo, aproximadamente 2 desarrollarán diabetes tipo 2 en los primeros 10 años posteriores a ese embarazo; 3 de cada 10 a los 20 años; 4 de cada 10 a los 30 años; 5 de cada 10 a los 40 años; y hasta 6 de cada 10 después de los 50 años del embarazo en el que se diagnosticó la diabetes gestacional.
Existen diversos factores que aumentan la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 después de haber presentado diabetes gestacional, entre ellos: haber requerido insulina durante el embarazo, presentar exceso de peso después del nacimiento del bebé, hipertensión arterial materna, haber tenido un bebé con peso mayor de 3,800-4,000 gramos, niveles elevados de hemoglobina glucosilada durante el embarazo, un índice de masa corporal elevado antes del embarazo, así como recurrencia de diabetes gestacional en embarazos posteriores.
Por ello es indispensable:
- Mantener seguimiento médico
- Realizar controles periódicos
- Mantener hábitos saludables
- Realizar curva de tolerancia oral a la glucosa de 75 gramos (ayuno y a las 2 horas) a las 6-12 semanas del nacimiento del bebé, y posteriormente cada 1-3 años
Tu diagnóstico no define tu capacidad para ser una gran mamá.
La diabetes durante el embarazo puede generar miedo, pero también puede convertirse en una oportunidad para cuidar profundamente tu salud y la de tu bebé, así como para ponerle el ejemplo y que sea un humano saludable y responsable conforme crezca… recuerda que los hijos hacen lo que ven en sus padres. La información correcta salva vidas.
La constancia cambia resultados.
Y el amor con el que cuidas tu embarazo hoy puede impactar la salud futura de tu hijo para toda la vida. Recuerda:
“Quien no tenga tiempo para su salud… tarde o temprano tendrá que tener tiempo para su enfermedad.”
Dra. Virginia Medina Jiménez
Aviso de uso exclusivo
Esta guía fue elaborada por la Dra. Virginia Medina Jiménez, especialista en Ginecología y Obstetricia, subespecialista en Medicina Materno Fetal y Maestra en Investigación Clínica, como material educativo dirigido exclusivamente a pacientes seleccionadas durante su atención médica y para su uso personal.
Queda prohibida su reproducción total o parcial, distribución, modificación o difsión por cualquier medio físico o electrónico sin autorización expresa de la autora.
El contenido de esta guía no sustituye una valoración médica individualizada.
Referencias
- American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes—2026.
- ACOG Practice Bulletin No. 190: Gestational Diabetes Mellitus.
- Society for Maternal-Fetal Medicine Consult Series.
- World Health Organization. Recommendations on antenatal care.
- International Diabetes Federation. Diabetes and Pregnancy Guidelines.
- FIGO Initiative on Gestational Diabetes Mellitus.
- Chen H, et al. Influence of Myo-Inositol on Metabolic Status for Gestational Diabetes: A Meta-Analysis of Randomized controlled trials. The Journal of Maternal-Fetal & Neonatal Medicine 2024.
